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20 de julio de 2009

Maratón

Un maraton pero de pesca es lo que fue este fin de semana.

Aprobechando una reunión de trabajo por la que tuve que ir a Coruña el viernes, decidí quedar con unos buenos amigos de Ferrol para dar unas vareadas por esa costa, magnifica, pero que hasta ahora siempre se resistio a darme alguna alegria a spinning.

Como siempre que me acerco por la zona, el tiempo empeoró, es mi maldición particular de la Costa Artabra, llego y empeora, me voy y mejora. Y si el jueves estuvo la mar preciosa, el viernes como nó, se levanto mar y sobre todo viento, por lo que dejé en manos de los tres mosqueteros (Miguel, Joe y Roger) decidir la zona como buenos conocedores del lugar, y la verdad es que buen gusto tienen, ya que la zona era muy muy bonita, zona de acantilado bajo, con islotes cercanos que nos protegian del viento y con canales profundos, que a narices tiene que ser morada de grandes piezas, pero que ese dia en concreto no quisieron aparecer. Cuatro personas probando todo tipo de munición hasta agotar el arsenal y el unico resultado fue una pequeñita que saco el amigo Roger y que despues de la foto de rigor (Miguel no voy a hacer ningun chiste relativo a tu gafe con la camara jejeje) fue devuelta al agua para seguir creciendo.

Despues vino lo mejor, para finalizar la jornada calleron un par de cervezas acompañadas de relatos de pesca y cada uno se retiro a su casa, no sin antes quedar para probar el domingo por la mañana, cosa que consideré bastante improbable pues el resto de la expedición tenian una boda jolgorio el sabado.

Al llegar a la casa que mis abuelos tienen en la zona y a falta de capturas y con el gusanillo en el cuerpo decidí acercarme a la playa y probar desde la arena otro rato, pero el paseo me fue llevando y acabe pescando en unas rocas cercanas a la playa donde el viento dejaba hacer, y asi trascurria la noche hasta que por no comprobar las pilas del frontal me quede a oscuras, asi que tuve que volver poco mas que a tientas hasta la playa, cosa que no fue muy sencilla. Con la tonteria me dieron las 4 de la mañana, asi que pa cama que el sabado tocaba madrugar.

Y de madrugon nada, estaba echo polvo y el despertador sono pero yo no lo escuché. Me levante a eso de las 10:00 (la idea era hacerlo a las 7:00) y toda la pereza desaparecio al mirar por la ventana, el mar se habia quedado bastante y el viento tambien, suave y de tierra, asi que a la carrera desayune a la vez que me ponia el vadeador y a correr para el pedrero mientras me maldecia a mi mismo por quedarme dormido. La zona elegida era un canal profundo que muchas alegrias me dio hace tiempo pescando a fondo pero que nunca habia testado a spinning, y que ademas estaba resguardado del mar y que me permitia usar paseantes. Tuve un par de ataques de buenas piezas, pero sin decision, subian, observaban y se daban media vuelta, y tras un par de horas en superficie y desesperado por no sacar ninguna decidí cambiar y meter cargas de profundidad, asi que empeze con un Tide 175 y mas tarde con un Shore 170 pero tampoco querian y ademas habia mucha alga en suspension que no dejaba pescar bien, otra vez la maldición de Ferrol-Terra....

y fue justo cuando estaba pensando en marcharme, y para el "Bonus Track", cuando saque un Feed Shallow que tenia medio olvidado, porque no me gusta nada su color,con la idea de librar una zona de laminaria que estaba a ras de agua. primer lance y me traigo un monton de lechuga, segundo lance arrimando a unas rocas que asomaban, dos vueltas de manivela y parada en seco, ya enganché en la laminaria pensé, pero en cuanto vi doblar la caña y empezar a salir hilo me di cuenta de que o bien las laminarias sabian nadar o bien tenia un buen bicho enganchado. La pelea fue bonita, de las de ahora corro para un lado, ahora para el otro, ahora me hago la cansada y ahora te saco 10 metros de linea. Asi un buen rato, no se cuanto pero a mi me parecio una eternidad hasta que por fin la ví cerca. Y cuando ya la tuve a los pies creo que los gritos se devieron escuchar desde la playa, sobre todo despues de ver como había roto una de las patas del triple de delante y solo estaba enganchada por un anzuelo del del medio, que mas que un anzuelo parecía un alfiler de lo estirado que quedó(eran unos VMC que le cambiara hacía poco), aun no se como conseguí ponerla en tierra.




El resto del fin de semana fue una rutina, pescar, descansar, pescar, comer, pescar, cenar, pescar, dormir, pescar, desayunar, pescar comer...., por supuesto en la misma zona, y hasta los percebes me saludaban ya por mi nombre al llegar, pero a excepción de una miniloba el domingo por la mañana, que fue devuelta al agua, y algun ataque fallido a paseantes, no hay mucho mas que contar.


Resumiendo....muchas muchas horas de pesca, un gran dolor de espalda y una gran satisfacción por romper la maldición que me perseguía por Ferrol.

Por supuesto Miguel y Joe no aparecieron, pero ya arreglaremos cuentas en otra ocasión jejeje.

2 comentarios:

Manel dijo...

Bonito relato xenxo y felicidades por matar esa maldicion.
Un saludo.

Fernando dijo...

buen relato amigo, en agosto, vamos a acabar con ellas, que yo llego con mucho mono de capturas jajajaj
saludos